jueves, 17 de marzo de 2011

Japón...

 Hokusai, La gran ola de Kanagawa 1826-33
Como ya hablamos en los últimos días en clase,  los japoneses, aun teniendo uno de los mejores sistemas de prevención y alerta de volcanismo, terremotos y tsunamis, no han podido escapar a la indolencia y desidia tan característica del ser humano. Si el terremoto causó relativamente pocos daños para su intensidad (9,0 grados en la escala de Magnitud de momento heredera de la clásica escala de Richter), el posterior tsunami ha destrozado la costa noreste de la isla  Honshu causando la gran mayoría de las pérdidas humanas y materiales.
En el gran terremoto de Kanto en 1923 (7,9 Mw)  fueron las construcciones de madera y el fuego los que practicamente destruyeron Tokyo y Yokohama causando más de 140.000 muertos, y esa lección parece que fue aprendida, pero el desastre del volcán Unzen en 1792 (Nota 1)  y el reciente terremoto de Indonesia en 2004 (9,0 Mw y 240.000 muertos), todos ellos acompañados de tsunamis causantes de la mayoría de las muertes, no han servido para prevenir el peligro de las olas gigantes.

Imagen del gran terremoto de Kanto en Japón, 1923).(J. B. Macelwane Archives, Saint Louis University)
 
En esta catástrofe hay que añadir la total pérdida de control de cuatro de los reactores de la central nuclear de Fukushima, según las informaciones debido precisamente al tsunami, que habría inutilizado los generadores de seguridad de la central. Aunque el gobierno trata de calmar la alarma, el análisis de las imágenes y las propias contradicciones de los partes informativos nos indican que el desastre nuclear es un hecho y la contaminación radiactiva se extiende inevitablemente. El peligro de la fuga en el reactor número 4 impide que se puedan atender y reparar los tremendos daños en los reactores 1, 2 y 3 y corren peligro los reactores 5 y 6, que según las últimas informaciones han comenzado a aumentar su temperatura.

 La central de Fukushima el día 12, tras la explosiones de los reactores 1 y 3.
Otro punto que no hay que descartar, teniendo en cuenta las numerosas réplicas sísmicas y su intensidad, es la posibilidad de otro movimiento violento, que puede agravar aun más la situación que atraviesa el país.
En cuanto al vulcanismo de Japón, aunque lo veremos en un próximo artículo, hay que recordar los 49 volcanes activos, 13 de rango A y 36 de rango B.
Como último punto no hay que olvidarnos de la crisis económica que con toda probabilidad provocará a nivel mundial este desastre geológico y medioambiental. Al pobre Japón le toca ahora sufrir los ataques de los buitres financieros, que no tendrán reparos para obtener rápidas ganancias, ante una economía debilitada por el desastre...

(Nota 1): El 22 de julio de 1792 entró en erupción el cráter Fugen (Fugen-dake) del volcán Unzen, que emitió una colada  piroclástica acompañada de múltiples sismos volcánicos, provocando que el flanco este del  domo Mayuyama colapsara, creando una gigantesca avalancha que al llegar al mar levantó un tsunami. El evento se estima que mató a más de 15000 personas, siendo el mayor desastre ocurrido en Japón a causa de un volcán.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Monsieur, je ne sens que admiration pour votre travail. Mes felicitations pour tous: les éleves et pour vous, monsieur. C'est incroyable la façon de lier la réalité avec l'education.
Avec un peu de tristesse, trés prés de la fin du monde,
M. Bomb de Vide

Anónimo dijo...

aka- ok profe excelente información.

Juglar dijo...

Yo también felicito a Mr. Entropía y sus ayudantes por este estupendo blog. Nuestro alumnado, en algunas ocasiones, fallará en la Ortografía pero, no me cabe duda, ¡está bien informado! y eso, en los tiempos actuales, es fundamental para su formación.

Alisios dijo...

Me acabo de dar cuenta que en el cuadro del comienzo se ven embarcaciones; casi parecen montañas, esas olas...


Buehhhno; con la de calamidades que pueden pasar no me extraña que tendamos a pensar que no nos pasará; claro que lo malo es cuando pasa, porque sí que pasa, ¡a-la-vista-está! Pero esta vez no es como lo de las construcciones de madera; que una ola podría llevarse los depósitos de gasolina de los que depende la refrigeración de los reactores.... chooos, ya es hilar fina la desgracia, la mala suerte, lo que sea.

Leí por ahí... no leí, era un dibujico, una viñeta parodiando las creencias cristianas de que ésto ha sido un castigo divino... ¡Lo acabo de encontrar!, voy a ponerlo en el foro, en la periferia.

Saludicos

chari/ rosario gonzalez delgado dijo...

la verdad es que las imagenes impresionan,y no llegamos a imaginar cuanto estan sufriendo esa gente,espero que pronto se recuperen.mimositachari

Unknown dijo...

Los japoneses son un ejemplo a seguir,sin saqueos,peleas etc. Podran estar nerviosos y muy preocupados pero tienen tanto respeto para si mismo que yo espero salgan pronto de este problema tan grande

patricia fm dijo...

profesor don jaime excelentes vidios.la verdad es que inpresionan lo que pueden hacer un terremoto,pero un sunami es peor.

margot dijo...

Profe lo que usted dijo sobre los japoneses es verdad ya no decimos nada sobre el tema espero que ellos sepan perdonar nuestras ansias de noticias

Stelaluna dijo...

Felicidades Mr.Entropía y felicidades a todos los que participan en el blog.Todas las imágenes, información y vídeos son tan interesantes que animaremos a los compañeros y compañeras de otras aulas del CEPA a que visiten el blog y participen.
¡ Buen trabajo!

Anónimo dijo...

Profe todo le toca a japón ahora los pescados no los pueden comer.
Es injusto pero lo llevan con humildad y dignidad que ejemplo nos están dando a todo el mundo

margot